La auditoria de data center consiste en la revisión sistemática de todas las instalaciones por parte de los profesionales ajenos a la empresa con el fin de mejorar su calidad. Para ellos se usan diversos medios y distintas herramientas, como el análisis termográfico y simulación CPD.
Lo primero de todo se toman datas sobre el edificio tales como la ubicación, el análisis de la estructura del mismo para mejorarla u otras revisiones de interés. El equipo de expertos se prepara a fondo antes de empezar con el trabajo de auditoría.
Las estrategias de la auditoria data center
Las estrategias de crecimiento son usadas principalmente para expandir la estructura de un edificio de data center sin tener que incurrir en costes innecesarios. Por ejemplo, se pueden instalar sistemas de refrigeración en el centro sin tener que añadir estructuras que no sirven para nada, simplemente hay que buscar los puntos estratégicos para su colocación.
Las rejillas de ventilación no son otra cosa que la salida del aire para refrigerar las cosas que se guardan en el edificio. Deben ser grandes para que el cañón de aire llegue a más objetos posibles. Además no debe de haber muchos para que el edificio no se enfríe cuando no se necesiten las mismas. Los pasillos deben de tener un flujo de aire frío o caliente en función de las necesidades de los documentos que se guarden en los mismos.
Las mejoras en la eficiencia energética tratan sobre todo de ahorrar dinero en las instalaciones eléctricas como la calefacción o la refrigeración de los edificios. Para ello se instalan solo en los lugares necesarios y no se colocan en otros donde no tienen uso. Todo esto es calculado de forma cuidadosa y medido hasta el más mínimo detalle.
Hay que comentar que cada vez más empresas se dedican al ahorro de la energía y ofrecen soluciones para las auditorías compatibles con el medio ambiente. Así, se puede usar energía solar como una alternativa a la electricidad tradicional. Su coste es un poco más elevado, pero al poder usarse de por vida compensa los gastos. Otra forma de ahorrar es evitar colocar sistemas eléctricos en áreas que no las precisen. Esto ayuda también a mejorar la estructura del edificio y a su mejor mantenimiento.